Antes que llegaron los Winkas, el Mapuche y los animales conversaban. Después con el tiempo se fue perdiendo todo eso, y hoy los animales se arrancan de los hombres. Pero si se fijan bien, todos los animales tienen características de gente.
El Epeu que hoy conocerán ha sido traspasado de generación en generación. Pero a parte de ser Epeu, también tiene una relación histórica. Fue contado por un Lonko a sus nietos y ellos nos lo contaron a nosotros.
En una de las tantas batallas contra el español, un guerrero antes de salir a luchar, se despide de su familia y pide fuerza a los antepasados. Durante la batalla los Mapuche pierden y son amontonados para quemarlos. Este guerrero muy mal herido se hace el muerto y cuando empiezan a quemar los cuerpos de los Mapuche, él se escabulle hacia un monte.
Muy mal herido se dirige donde su familia, que quedaba a muchos días de camino. Débil y herido, en medio del monte se encuentra con el León. Se quedan mirando a los ojos. Antes que el León hiciera algo, el Kona (guerrero), le cuenta lo sucedido, que venía de una batalla contra el winka, donde los Mapuche habían perdido y él se dirigía a donde su familia. Le pide que lo deje pasar. Termina de contar esto el guerrero y mira al León, y éste está llorando. De esta forma llega el guerrero donde su familia y también cuenta lo sucedido.